Juro por el honor de mis fatigas
que antes de que me muera una vez más
pienso cantar a duo una ranchera
con mi compadre Angustias al compás.
Estoy en el rincón de una cantina
oyendo una canción que yo pedí
jurando que me faltan tres tequilas
que espero demarrarlos junto a tí.
sábado, 3 de noviembre de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
COCINANDO UNA CRISIS A LO JAVIER KRAHE
-Mezcle la crisis con harina y sal hasta formar una masa.
-Añada1/4 de burbuja inmobiliaria, ½ de corrupción, ¾ de banqueros sin escrúpulos y políticos incapaces, 2/3 de deuda pública y millones de
desempleados.
-Forme una bola con la crisis pasándosela de una mano a otra,
izquierda, derecha, derecha, izquierda... y déle tiempo.
-Una vez que la crisis esté compacta, estírela con un
rodillo hasta obtener una capa fina y recorte para las empanadas pequeñas
porciones del tamaño de su comunidad para que la crisis sea más jugosa y
llevadera (puede usar para ello diferentes tipos de moldes, (ERES fraudulentos, obras faraónicas, especulación, circuitos de F1 o campos de golf) según modelo autonómico.
- Para que la crisis quede bien sellada es recomendable
hacer como si no existiera y sellarla
con clara de huevo. También se recomienda dejarla
reposar en la nevera durante un tiempo, para ver si remite. Para que
la crisis tenga un bonito color brillante, píntela de verde color esperanza
antes de meterla al horno y espolvoree si es necesario miles de millones de euros de ayuda a la
banca, que se evaporarán en incentivos, indemnizaciones y pensiones vitalicias de sus
directivos.
-Para hornear la empanada de crisis, precaliente el horno
con varias huelgas generales, recortes
en sanidad, educación, investigación, desarrollo y derechos sociales. Suba las
tasas universitarias, la luz, el gas, la gasolina y los sueldos de los
políticos y congele o baje salarios y derechos de trabajadores y funcionarios, hasta que compruebe que la crisis está lista para servir, o hasta
que la paciencia de los ciudadanos no de para más y deba ser rescatada.
-Una vez fuera del horno, sirva a cada comensal su trocito
de empanada de crisis, procurando repartir porciones iguales; Portugal, Italia, España,
Grecia o Irlanda no le pondrán objeciones en el reparto, más problemas le darán
Francia y Alemania, que querrán manejar la comanda a su antojo o la Gran Bretaña obsesionada por mantener sus
costumbres financieras y culinarias.
-La ingesta de la sabrosísima empanada de crisis se puede
acompañar con un vino de la tierra, un fondo reservado por ejemplo con aromas aliáceos
en nariz y tonos a vanidad en
boca. De postre cuajada de desencanto con miel para enmascarar la desazón y el
desepero de la población.
miércoles, 18 de enero de 2012
BLUES DEL AMO

Va a hacer diecinueve años
que trabajo para un amo.
Hace diecinueve años que me da la comida
y todavía no he visto su rostro.
No he visto al amo en diecinueve años
pero todos los días yo me miro a mí mismo
y ya voy sabiendo poco a poco
cómo es el rostro de mi amo.
Va a hacer diecinueve años
que salgo de mi casa y hace frío
y luego entro en la suya y me pone una luz
amarilla encima de la cabeza
y todo el día escribo dieciséis
y mil y dos y ya no puedo más
y luego salgo al aire y es de noche
y vuelvo a casa y no puedo vivir.
Cuando vea a mi amo le preguntaré
lo que son mil y dieciséis
y porqué me pone una luz encima de la cabeza.
Cuando esté un día delante de mi amo,
veré su rostro, miraré en su rostro
hasta borrarlo de él y de mí mismo.
Letra: Antonio Gamoneda
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